San Luis Potosí enfrenta un riesgo importante por la inestabilidad de laderas, luego de que la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) identificara más de 15 mil hectáreas susceptibles a movimientos de tierra en 53 de los 59 municipios del estado.
El diagnóstico advierte que la problemática se suma al riesgo de inundaciones que existe en distintas zonas de la entidad, particularmente durante la temporada de lluvias. La situación también genera preocupación debido a la presencia de asentamientos y desarrollos habitacionales ubicados en zonas con condiciones de inestabilidad.
La región Huasteca concentra la mayor superficie susceptible a derrumbes, con poco más de 9 mil hectáreas distribuidas en una franja que va desde los límites con Veracruz, Querétaro e Hidalgo hasta la zona colindante con Tamaulipas.
Por otra parte, el Altiplano Norte concentra poco más de 6 mil hectáreas en riesgo, principalmente en las inmediaciones de la frontera con Zacatecas.
De acuerdo con la clasificación de la CNPC, 53 municipios potosinos presentan una susceptibilidad muy alta a movimientos de ladera. El peligro puede incrementarse durante periodos de lluvias intensas, cuando la acumulación y el flujo de agua pueden provocar desprendimientos y deslaves capaces de afectar comunidades y vías de comunicación.
Las autoridades también han identificado diversas señales que pueden advertir sobre un posible movimiento de tierra, entre ellas la aparición o expansión de grietas, hundimientos, deformaciones del terreno, inclinación de árboles, postes o muros, así como cambios en la cimentación de construcciones.
Otros indicios relacionados con el agua incluyen modificaciones repentinas en el color o caudal de ríos y manantiales, filtraciones, humedad en zonas que normalmente permanecen secas y nuevos escurrimientos.
Ante estas condiciones, la CNPC destacó la importancia de que los municipios mantengan vigilancia permanente sobre las zonas consideradas vulnerables, ya que la detección oportuna puede permitir implementar medidas preventivas como restringir el acceso a determinados puntos, instalar señalización y, en situaciones de mayor peligro, realizar evacuaciones.
El riesgo permanecerá latente durante los próximos meses debido a la posibilidad de que la temporada de lluvias se prolongue hasta noviembre. A ello se suma la existencia de 93 puntos susceptibles de inundación identificados en diferentes municipios de San Luis Potosí, lo que incrementa la vulnerabilidad de diversas regiones del estado.






