Productores de mezcal en San Luis Potosí advirtieron que las recientes propuestas de actualización a la legislación estatal podrían resultar insuficientes frente a los cambios que se analizan a nivel nacional, los cuales podrían tener impacto en la producción tradicional y en la denominación de origen de la región.
La Ley del Mezcal de San Luis Potosí mantiene referencias a una norma técnica que fue cancelada en 2017, además de mencionar dependencias federales que ya no existen. Para atender estas inconsistencias, el diputado Tomás Zavala González presentó el pasado 4 de agosto diversas iniciativas de reforma.
Sin embargo, productores consideran que la actualización debe ir más allá de corregir referencias legales y administrativas, debido a que actualmente se discuten modificaciones que podrían transformar las reglas para la elaboración y comercialización del mezcal.
Fernando Escandón Treviño, productor de mezcal ancestral y titular de la marca Mezcal Patatús, señaló que la legislación estatal no establece con claridad las distintas categorías de mezcal, pese a reconocer su existencia.
Esta situación, explicó, dificulta que los registros de productores y los posibles programas de apoyo puedan diferenciar entre métodos tradicionales de elaboración, como el uso de hornos y ollas de barro, y procesos industriales de producción y envasado.
Otro de los puntos que genera preocupación es el anteproyecto de actualización de la NOM-070, debido a que contempla modificaciones a las reglas para realizar mezclas de mezcal. De acuerdo con el productor, los cambios permitirían combinar productos provenientes de distintos productores, estados y categorías, lo que podría provocar que el resultado final sea clasificado en una categoría inferior.
Los productores consideran que esta posibilidad podría restar valor a las características vinculadas con el origen y los métodos tradicionales de elaboración, particularmente en regiones donde se utiliza agave silvestre y procesos ancestrales.
A este escenario se suma una propuesta de modificación al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que plantea sustituir el esquema porcentual por una cuota de 1.37 pesos por cada grado de alcohol, además de contemplar un crédito fiscal de 90 por ciento para quienes produzcan hasta 10 mil litros de alcohol puro al año.
Para el sector, los cambios fiscales, técnicos y legales deben analizarse de manera conjunta, debido a que las modificaciones en las categorías del mezcal podrían tener efectos directos en los incentivos destinados a pequeños productores.
Los productores potosinos consideran que la discusión actual representa una oportunidad para fortalecer la protección del maguey de la región y de los métodos tradicionales de elaboración, por lo que plantean que las reformas estatales no se limiten a corregir referencias obsoletas, sino que contemplen el escenario regulatorio que definirá el futuro de la actividad mezcalera.






