La Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de San Luis Potosí (COEPRIS) realizó 19 aseguramientos de insumos médicos y aplicó siete suspensiones de actividades en establecimientos del sector salud, luego de atender 11 quejas y efectuar 13 verificaciones relacionadas con la venta, uso y almacenamiento de medicamentos caducados o que no cumplían con las condiciones sanitarias.
De acuerdo con la información proporcionada por la dependencia, entre 2024 y 2026 se identificaron irregularidades en distintos establecimientos, entre ellos farmacias, consultorios, clínicas y laboratorios.
La autoridad sanitaria señaló que no se han detectado redes dedicadas a la clonación, reetiquetado o falsificación de envases. Sin embargo, durante las inspecciones se encontraron medicamentos y reactivos vencidos que habían sido comercializados o utilizados en espacios de atención médica.
Los primeros casos documentados corresponden a 2024, cuando se detectó el uso de reactivos caducados en un laboratorio de análisis clínicos enfocado en la atención materno-infantil, además de la venta de medicamentos vencidos de uso clínico en una farmacia.
Para 2025 se registraron cuatro casos más. Las irregularidades estuvieron relacionadas con dos farmacias que comercializaban medicamentos fuera de norma, un consultorio odontológico donde se utilizaban insumos caducados y una clínica privada en la que también se detectó esta práctica.
En 2026 se contabilizaron otros cuatro reportes. Entre ellos destaca el caso de un establecimiento farmacéutico que reincidió en dos ocasiones en un periodo menor a siete meses. También se identificaron anomalías en una clínica de especialidades y en una unidad de atención de urgencias médicas.
La COEPRIS no detalló las sustancias o marcas involucradas. No obstante, los establecimientos inspeccionados abarcan diferentes áreas del sector salud, desde la comercialización de medicamentos en farmacias hasta el uso de insumos odontológicos, productos empleados en atención clínica y reactivos para estudios de laboratorio.
Cuando durante una inspección o a partir de una denuncia ciudadana se localizan productos caducados, el procedimiento sanitario contempla su identificación y separación inmediata dentro del establecimiento.
Posteriormente, los verificadores aplican el aseguramiento sanitario para impedir que los productos sean distribuidos, suministrados o comercializados. Los insumos quedan confinados en áreas delimitadas y señalizadas, mientras se genera un registro con datos como cantidades, presentación, número de lote y fecha de caducidad.
El proceso continúa con la eliminación de los productos. La normativa establece que esta etapa debe realizarse mediante un prestador de servicios ambientales y sanitarios autorizado, contratado por el establecimiento responsable.
Dicho prestador lleva a cabo la disposición final de los insumos de acuerdo con sus características y emite la documentación correspondiente, la cual debe ser conservada por el establecimiento como comprobante ante la autoridad sanitaria.
La COEPRIS indicó que sus acciones forman parte de las atribuciones que comparte con la Secretaría de Salud federal y los gobiernos estatales. Asimismo, señaló que no ha recibido alertas de otras autoridades relacionadas con la posible reventa ilegal de medicamentos que originalmente hubieran sido destinados a destrucción.






