En San Luis Potosí, personas que viven con alguna discapacidad y forman parte de la diversidad sexual visibilizan una realidad marcada por la discriminación múltiple, la falta de accesibilidad y la necesidad de espacios verdaderamente incluyentes.
A través de diversos testimonios, integrantes de una asociación civil compartieron experiencias que reflejan los retos cotidianos a los que se enfrentan, donde los prejuicios y las barreras no solo se suman, sino que se intensifican al converger ambas condiciones.
Entre las principales dificultades se encuentra la falta de conocimiento social sobre cómo interactuar con personas con discapacidad. En el caso de quienes tienen discapacidad visual, se señaló que muchas veces la comunicación se basa en elementos no accesibles, lo que genera incomodidad o limita la interacción. Además, persiste la idea errónea de que sus capacidades son menores.
También se expuso que dentro de la propia comunidad LGBT+ existe invisibilidad hacia las personas con discapacidad, ya que con frecuencia no se consideran sus necesidades de accesibilidad ni se reconoce su diversidad.
Las barreras no solo son sociales, sino también físicas. Personas con discapacidad motriz señalaron que la infraestructura urbana sigue presentando obstáculos, como rampas bloqueadas o espacios inadecuados, lo que dificulta su movilidad y autonomía.
Otro de los problemas recurrentes es la infantilización, ya que muchas personas son tratadas como si no tuvieran la capacidad de tomar decisiones propias. A esto se suma la negación de su vida afectiva y sexual, lo que limita su acceso a información y derechos en materia de salud sexual y reproductiva.
Aunque se han registrado avances en temas de inclusión y diversidad, los testimonios coinciden en que aún existe una brecha importante para lograr una integración plena. La falta de capacitación, materiales accesibles y protocolos adecuados en instituciones continúa siendo un obstáculo.
Finalmente, se destacó la necesidad de impulsar acciones concretas que garanticen accesibilidad universal, atención especializada y mecanismos efectivos para prevenir la discriminación, con el objetivo de construir una sociedad más equitativa e incluyente.






