En medio del plantón nacional que sostiene la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en el Zócalo capitalino, Isael Villa de Jesús, integrante de la Comisión Única Negociadora y representante de San Luis Potosí, responde con firmeza a las críticas vertidas por la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) cuyo presidente ha señalado su inconformidad ante la suspensión de clases en al menos ocho estados de la República Mexicana, negó tajante que en esta entidad haya suspensión de clases.
No duda en calificar estas declaraciones como “impertinentes” y “fuera de contexto”, y lanza un mensaje directo “al ciudadano presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia le hace falta conocer Chiapas, Guerrero, Oaxaca, incluso Zacatecas, donde los maestros tienen el respaldo pleno de los padres de familia”.
El representante de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación asegura que, en el sur del país, lejos de oponerse, muchas comunidades se solidarizan activamente con los docentes. En Oaxaca, por ejemplo, “los propios padres cierran las escuelas y les dicen a los profesores: ‘Váyanse en defensa de sus derechos’”.
Subraya que las demandas del magisterio no son únicamente laborales, sino que también están centradas en las necesidades de los estudiantes “en el pliego petitorio nacional, los maestros exigen útiles escolares, uniformes y condiciones dignas en las escuelas, no como dádivas del gobierno, sino como una obligación del Estado”.
Estas exigencias apuntan a frenar el uso político de la pobreza, donde programas sociales se intercambian por votos.
La crítica del presidente nacional de los padres de familia debería enfocarse en problemas más urgentes y reales “tendría que exigirle al gobierno estatal que dote a las escuelas de servicios básicos como agua y luz eléctrica. Hay planteles que han sido robados y hasta la fecha no han sido rehabilitados”.
La preocupación por el bajo desempeño de los alumnos en pruebas como PISA no debería aparecer únicamente al final del ciclo escolar “debió surgir desde el inicio del ciclo, asegurando plantillas completas, maestros sustitutos y libros a tiempo. Pero eso no ocurrió. Ahora, a días de terminar, quieren aparentar interés”.
De San Luis Potosí, siete maestros potosinos se encuentran en relevo en el plantón nacional desde el pasado 15 de mayo, mientras otros siete ya regresaron tras su primera estancia en la protesta. Al momento, se desarrolla una asamblea nacional que definirá el rumbo del movimiento.
“Esta no es una lucha aislada ni sin sentido. Es un movimiento legítimo y respaldado por organizaciones sociales y padres de familia en muchos estados del país”.






